Google reportará su rastreo de movilidad contra la covid-19 cada 48 horas

EFE.- Google reportará desde este miércoles, y cada 48 horas, los datos sobre movimientos de la población, con el fin de afinar aún más en la información que ofrece para la lucha contra una pandemia que ha provocado un nivel de confinamiento de un calibre difícil de imaginar hace unas semanas.

“Si me dicen hace un mes que esto iba a pasar, pensaría que era una locura”, asegura desde su casa en Montain View (California), el gerente de producto y miembro del equipo de Privacidad de Google, Miguel Guevara (Cuernavaca, México), que desvela, en una entrevista telefónica con EFE, cómo trabajan en su compañía “día y noche”, literalmente, para buscar fórmulas que otorguen herramientas a gobiernos e investigadores para atajar la covid-19.

Una de las iniciativas de Google pasa por difundir un informe estadístico sobre la movilidad en 131 países, extraído a partir de los datos de ubicación que comparten voluntariamente millones de usuarios en sus teléfonos móviles. Se trata de datos anónimos y agregados.

De momento, Google ha hecho públicos dos reportes, el primero el 3 de abril y el segundo el día 9. La idea es lanzar un tercero este miércoles y, a partir de ahí, actualizarlo cada 48 horas.

“Siempre lo hacemos de una forma muy respetuosa con la privacidad del usuario”, insiste.

Bajo esa premisa de privacidad, Google trabaja en hallar nuevos productos contra la pandemia y lo hace desde dos continentes diferentes: Europa (Múnich y Zúrich) y América, EE.UU. (Silicon Valley). “Cuando un equipo duerme, el otro trabaja y, viceversa. Así, incesantemente”, explica.

A corto plazo, el gigante estadounidense prevé ampliar este listado de 131 países y también la “granularidad” de estos informes, en el sentido de empezar a ofrecer datos a nivel de grandes ciudades, como Madrid o Nueva York y, probablemente, Los Ángeles, explica.

“¿Cuánto más allá se puede ir en la difusión de los datos?. No sabemos. Lo estamos estudiando”, reconoce este ingeniero, que advierte: “Si se reporta información por ejemplo de un pueblo de 100 habitantes, igual se vulneraría la privacidad del usuario. Es posible que solo haya una persona que va al parque”.

El objetivo es ofrecer el mayor número de datos posibles, pero siempre con la privacidad por delante, insiste.

Los resultados de los informes no se difunden de una forma inmediata: existe una latencia de entre 48 horas y 72 horas. El objetivo es poder “estar seguros de que la información que se ofrece es la correcta”.

Así, por ejemplo, en España, si se quisieran conocer los datos de movilidad registrados este lunes tras las nuevas medidas de confinamiento acordadas por el Gobierno, habría que esperar a la actualización de los datos de este miércoles, o, incluso, a la siguiente, afirma.

De momento, los dos informes de movilidad difundidos por Google coinciden en arrojar un descenso de la movilidad en el país en más de un 90 % en parques y lugares públicos.

Hacia los lugares de trabajo, la movilidad se redujo en un 68 % en España. La cuestión está en conocer ahora cuánto habrá variado este porcentaje desde este lunes con las nuevas medidas.

Guevara no se atreve a aventurar una cifra sobre cuántos datos se manejan en Google. Son millones y millones de ellos. Para hacerse una idea de la magnitud, lo explica así: cada vez que se hacen gráficas de corridas se tardan entre cuatro o cinco horas en procesar los datos, pese a los potentes soportes informáticos de la compañía.

Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad de Ciudad de México y tras cursar estudios de postgrado con una beca en la Universidad de Harvard, Guevara empezó su trayectoria profesional trabajado en varias ONG, en México y Colombia. Ahora, forma parte de un equipo de doce ingenieros de Google.

El teletrabajo no le supone “un gran cambio”, teniendo en cuenta que la infraestructura de esta tecnológica “está bien diseñada para ello”.

A sus 31 años no vive su primer confinamiento. En 2019, pasó otro en México, de tres semanas, como consecuencia de la gripe porcina.

“La diferencia con la actualidad es la velocidad con la que ha sucedido y la escala. Todo el hemisferio norte está paralizado completamente”, afirma este ingeniero, al que le “entusiasma” trabajar en ayudar a la gente que está en primera línea de combate contra la covid-19. “Nadie se esperaba esto, pero ha pasado”.

FMI prevé contracción mundial de 3% en 2020

WASHINGTON (AP).- Apaleada por el brote de coronavirus, la economía mundial sufrirá en 2020 su peor año desde la Gran Depresión de la década de 1930, advirtió el martes el Fondo Monetario Internacional.

En su informe, el FMI calcula que la economía mundial se contraerá 3% este año, mucho peor que la caída de 0,1% que hubo en la crisis financiera mundial de 2009, antes de recuperarse en 2021 con un crecimiento del 5,8%. Sin embargo, reconoce que las perspectivas de un repunte el próximo año están nubladas por la incertidumbre.

La evaluación sombría fue una degradación impresionante por parte del FMI. En su pronóstico anterior, en enero _antes de que el COVID-19 emergiera como una amenaza grave para la salud pública y el crecimiento económico en todo el mundo, el organismo calculaba un crecimiento global moderado de 3,3% para este año. Sin embargo, las amplias medidas para contener la pandemia (confinamiento, distanciamiento social, restricciones de viaje y cierres de empresas) prácticamente han frenado la economía en gran parte del mundo.

El Panorama Económico Mundial, que el FMI publica dos veces al año, se preparó para las reuniones de primavera del fondo y su organización hermana, el Banco Mundial, que se llevan a cabo esta semana. Esas reuniones, junto con una reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales de las 20 economías más grandes del mundo, se llevan a cabo de forma virtual _en línea_ por primera vez, a la luz de la pandemia de coronavirus.

En su pronóstico más reciente, el FMI espera contracciones económicas este año del 5,9% en Estados Unidos, del 7,5% en los 19 países europeos que comparten el euro, del 5,2% en Japón y del 6,5% en el Reino Unido. Se espera que China, donde se originó la pandemia, logre un crecimiento de 1,2% este año. La segunda economía más grande del mundo, que prácticamente se detuvo, comenzó a reactivarse mucho antes que otros países.

El comercio mundial caerá un 11% este año y luego crecerá un 8,4% en 2021, pronosticó el FMI.

La semana pasada, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que el mundo enfrenta “las peores consecuencias económicas desde la Gran Depresión”. Dijo que los mercados emergentes y las naciones de bajos ingresos en África, América Latina y gran parte de Asia estaban especialmente en alto riesgo. El lunes, el FMI aprobó 500 millones de dólares para cancelar seis meses de pagos de deuda para 25 países empobrecidos de manera que puedan enfrentar mejor la pandemia.

EEUU anuncia cargos contra Maduro por narcoterrorismo

MIAMI (AP).- El gobierno estadounidense anunció el jueves cargos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y sus allegados acusándolos de convertir a Venezuela en un emporio criminal al servicio de narcotraficantes y terroristas.

El Departamento de Justicia acusó a Maduro y al líder del partido socialista Diosdado Cabello de conspirar con la guerrilla colombiana para “inundar a Estados Unidos con cocaína” y utilizar la venta de drogas “como arma contra” dicho país.

“Estimamos que entre 200 y 250 toneladas métricas de cocaína fueron sacadas de Venezuela por estas rutas. Esas 250 toneladas métricas equivalen a 30 millones de dosis letales”, declaró el departamento.

El secretario de Justicia estadounidense William Barr detalló los cargos en conferencia de prensa por internet.

“El régimen de Maduro está lleno de corrupción y criminalidad”, declaró Barr. “Mientras el pueblo venezolano sufre, este cabal se llena los bolsillos con dinero del narcotráfico y de la corrupción. Y esto ahora ha llegado a su fin”.

Las actividades criminales datan del inicio de la revolución liderada por Hugo Chávez en 1999 y ocurrieron en lugares como Aruba, Siria, México, Honduras e Irán, según las acusaciones.

En una acción coordinada, fiscales en Miami acusaron al titular del Tribunal Supremo venezolano, Maikel Moreno, de lavado de dinero. El ministro de defensa venezolano general Vladimir Padrino fue indiciado en base a acusaciones que datan de mayo del 2019.

El secretario de Estado Mike Pompeo anunció que su despacho ofrecerá recompensas en efectivo de hasta 55 millones de dólares por información que lleve al arresto a fallos de culpabilidades para Maduro y cuatro de sus allegados. Las recompensas, de hasta 15 millones de dólares para el presidente y hasta 10 millones para cada uno de los otros, se ofrecen mediante el Programa de Recompensas de la División de la Lucha Antinarcóticos, que ha pagado más de 130 millones de dólares en recompensas a cambio de información sobre 75 narcotraficantes desde que fue creado en 1986.

“Al ocupar altos cargos en el régimen de Maduro, estos individuos violaron la confianza pública al facilitar el transporte de narcóticos desde Venezuela, incluyendo el control de aeronaves que salen de una base aérea venezolana, y el control de rutas de droga por los puertos de Venezuela”, indicó Pompeo en una declaración.

Esta acción contra un mandatario en funciones prácticamente no tiene precedentes y apunta a incrementar a niveles no vistos hasta ahora las tensiones entre Washington y Caracas, en momentos que el nuevo coronavirus amenaza con colapsar el sistema de salud venezolano y una economía dependiente del petróleo afectada por años de corrupción interna y sanciones de Estados Unidos.

Analistas dijeron que las medidas sorpresivas podrían impulsar la reelección del presidente Donald Trump en el estado clave de Florida, donde ganó por un estrecho margen en 2016 y a donde han llegado venezolanos, cubanos y nicaragüenses que huyeron de regímenes autoritarios.

Sin embargo, no está claro cómo podría ayudar esto a poner fin a más de 15 meses de enfrentamientos entre Maduro y el líder opositor Juan Guaidó. Además, esto podría fragmentar la coalición de países que se han opuesto a Maduro si algunos latinoamericanos y europeos piensan que la administración de Trump se extralimitó.

“Este tipo de acción no hace nada para ayudar a una solución negociada, algo que ya es realmente difícil”, dijo Roberta Jacobson, quien se desempeñó como la principal diplomática del Departamento de Estado para América Latina hasta 2018.

Maduro, un exconductor de autobús de 57 años, se presenta a sí mismo como un ícono de la izquierda latinoamericana. Durante mucho tiempo acusó al “imperio” estadounidense de buscar cualquier excusa para tomar el control de las mayores reservas de petróleo del mundo, comparando las gestiones actuales estadounidenses con la invasión de Panamá en 1989 y la expulsión del general Manuel Noriega para enfrentar cargos de narcotráfico en Florida.

Barr y Elliott Abrams, enviado especial del Departamento de Estado para Venezuela, están a favor de adoptar una línea dura contra Maduro de igual manera que hicieron en la década de 1980 contra Noriega, cuando Barr era funcionario del Departamento de Justicia y Abrams era subsecretario de Estado para asuntos latinoamericanos.

Funcionarios estadounidenses ven otras analogías. Al igual que en ese entonces Estados Unidos acusaba a Noriega, ahora la administración de Trump acusa a Maduro y a sus comandantes militares de alojar a narcotraficantes, guerrilleros colombianos e incluso al grupo guerrillero libanés Hezbollah.

La administración acusa también a funcionarios del gobierno de Maduro y a empresarios influyentes de robarse miles de millones de dólares de las arcas públicas, particularmente dinero de la empresa petrolera PDVSA, cuya producción se ha desplomado a un nivel no visto en siete décadas.

Aun así, no será fácil iniciar un proceso contra Maduro pues por lo general los líderes nacionales, según leyes estadounidenses y el derecho internacional, son inmunes a procesos penales.

Sin embargo, Estados Unidos es uno de 60 países que no consideran a Maduro el líder legítimo de Venezuela aunque ejerza el poder de facto. Reconocen en ese cargo a Guaidó, titular de la Asamblea Nacional, pues consideran que la reelección de Maduro fue ilegítima.

Las evidencias contra Maduro fueron recabadas durante años por investigadores en Miami, Nueva York, Houston y Washington que han acusado a funcionarios, militares y empresarios venezolanos de soborno y lavado de dinero.

Gran parte de las pesquisas se han centrado en PDVSA, fuente de casi todos los ingresos por exportación que entran a Venezuela. El año pasado el gobierno estadounidense impuso sanciones contra PDVSA según las cuales ningún ciudadano estadounidense puede hacer negocios con la empresa.

Pero para sorpresa de muchos, Maduro ha logrado mantenerse en el poder, pese a protestas callejeras, intentos de golpe y un masivo éxodo en que millones de venezolanos han huido de la hiperinflación y la escasez de alimentos.

Ante la caída del apoyo a Guaidó en las calles venezolanos, la administración de Trump intensificó la presión el año pasado, retirando su apoyo al proceso de mediación lanzado por Noruega y ampliando las sanciones de tal manera que incluso empresas extranjeras serían castigadas si transan con el gobierno de Maduro.

Ante pedidos del senador republicado por Florida, Marco Rubio, Barr le dio prioridad a las investigaciones sobre el círculo de asesores de Maduro, según dos fuentes enteradas de las decisiones que pidieron no ser identificadas.

La presión para que esas gestiones den fruto, dijeron las fuentes, aumentó por la época en que Guaidó visitó Washington en febrero y asistió al discurso del Estado de la Unión, invitado de Trump.

Pero la propagación del coronavirus demoró el anuncio, que iba a ser el 16 de marzo, indicaron las fuentes.

La crisis por el virus probablemente distraerá la atención del gobierno estadounidense y podría causar divisiones en la oposición venezolana, algunos de cuyos miembros se han manifestado a favor de cooperar con el equipo de Maduro para combatir la enfermedad. Podría también animar los pedidos de Maduro para que Estados Unidos levante sus sanciones, una idea favorecida por algunos países europeos.

Frank Mora, exfuncionario del Pentágono, considera que Estados Unidos tiene razón de condenar a Maduro por la represión contra su propio pueblo, por la corrupción y por convertir a Venezuela en un emporio criminal.

Pero al mismo tiempo, teme que todo no sea más que una maniobra política para ganarse el voto de los hispanos en Florida.

“No vamos a invadir y capturarlo”, señaló Mora, hoy en día director del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Internacional de Florida.

“Esto no se trata de cambio de régimen ni de restaurar la democracia en Venezuela. Se trata de política electoral”, agregó.

Por su parte, el viceministro para Europa de la cancillería venezolana, Yvan Gil, afirmó en su cuenta de Twitter que en medio de la pandemia Estados Unidos “prioriza en su agenda desquiciada”.

Gil consideró como “ridículas acusaciones sin pruebas” los señalamientos contra Maduro, y sostuvo que en la Casa Blanca “asumen la fractura total de la oposición y se quedan solo con los radicales de #Guaidó que desean sangre y dolor ¡otro intento que fracasará!”.

EEUU: Congreso y Casa Blanca negocian rescate económico debido al coronavirus

WASHINGTON (AP).- Las negociaciones al más alto nivel entre el Congreso y la Casa Blanca sobre un gigantesco plan de rescate económico por más de un billón de dólares parecían avanzar la noche del sábado, mientras el presidente Donald Trump hacía un llamado a alcanzar un acuerdo para estabilizar a una nación paralizada por la pandemia del coronavirus.

En un momento de inquietud entre la población y de inestabilidad en los mercados, todas las partes dejaban entrever que un acuerdo estaba al alcance. El objetivo principal era conseguir que millones de trabajadores afectados de forma repentina por la crisis no se quedaran sin ingresos.

Las diferencias asimismo se han reducido durante las conversaciones sobre una especie de Plan Marshall para los hospitales y sobre el otorgamiento de créditos a las aerolíneas y otras grandes corporaciones que han tenido que dejar de funcionar debido al virus y la suspensión nacional de actividades. El Plan Marshall ayudó a reconstruir Europa Occidental después de la Segunda Guerra Mundial.

El líder de la mayoría en el Senado, el republicano Mitch McConnell, anunció el sábado por la noche que estaban “muy cerca” de alcanzar una resolución bipartisana.

McConnell dio instrucciones a los presidentes del comité para que elaborasen un borrador de proyecto. Los funcionarios han fijado una cantidad de casi 1,4 billones de dólares y afirman que con otras medidas de la Reserva Federal se podría inyectar dos billones de dólares a la economía de Estados Unidos.

“Estamos decididos a ofrecer la ayuda significativa que necesitan los estadounidenses, con la rapidez que requiere esta crisis”, dijo McConnell.

Un portavoz del líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que “aún no hay un acuerdo”. Los demócratas estaban deseando leer el borrador y continuar las negociaciones, señaló el vocero Justin Goodman.

“Todo mundo está trabajando con ahínco y quiere una solución que sea la correcta, me parece que estamos muy cerca”, declaró Trump ante la prensa con un tono de confianza sobre la capacidad de la nación para superar pronto la pandemia.

En el Capitolio, el Senado convocó una sesión extraordinaria de fin de semana mientras los negociadores elaboraban con premura el plan de rescate. No estaba previsto anuncio alguno sino hasta por lo menos el domingo. El objetivo del Senado es efectuar una votación inicial el domingo y conseguir la aprobación en esa cámara para el lunes.

Urge actuar debido al gran aumento en las solicitudes de asistencia por desempleo, el cierre de empresas y la reapertura el lunes de los mercados financieros ávidos de señales de que Washington puede amortiguar la crisis de salud y lo que los expertos describen como una recesión inminente.

Trump se ha abstenido de abundar en detalles pero señaló el sábado que estaría cortejando a los principales negociadores.